jueves, 21 de mayo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA LUZ

Un joven fue a pasar unos días de vacaciones a una pequeña aldea hace un año. Era el mes de diciembre y las tardes eran muy cortas. Dejó su maleta en la casa donde iba a pasar unos días y decidió dar un paseo para conocer aquel pequeño pueblo.

Se alejó bastante de la casa y decidió volver porque estaba anocheciendo. Antes de llegar a la casa, se dio cuenta de que aunque era casi de noche, no había ninguna farola por el camino principal. Gracias a su pequeña linterna y a las luces de las casas de la aldea pudo regresar.

Cuando el joven comentó que estaba asombrado de salir fuera de la casa y no ver otra cosa que oscuridad o lo poco que dejaba ver el claro de la luna, le respondieron que eso no era nada con lo que había sido hacía muchos años cuando ni siquiera había luz en las casas.

Le contaron que cuando ellos eran jóvenes y llegaba la noche, se sentaban en la cocina y se distraían contando historias, y hablando de sus cosas alumbrándose con la luz de un candil. Explicaron que la vida sin luz eléctrica era más difícil: No podían disponer de electrodomésticos de ningún tipo, ni aparatos que en la actualidad nos parecen indispensables como lavadora, nevera, radiadores eléctricos…, y además el trabajo en el campo era mucho más duro.

Los dueños de la casa le dijeron el trabajo que había supuesto para ellos lavar tanta ropa a mano al no disponer de lavadora y tener entonces varios hijos pequeños. Cuando por fin pudieron tenerla, en los años sesenta, no se lo podían creer, ¡El trabajo que les ahorraba!, además las noticias de las que podían enterarse diariamente gracias a la televisión y a la radio…

Hasta entonces habían tenido que calentar la casa durante el invierno con calefacción de leña, ya que no disponían de radiadores eléctricos.

También supuso un gran avance en su trabajo cuando dispusieron de luz eléctrica. Podían atender a los animales hasta más tarde, utilizar máquinas para trabajos agrícolas y ganaderos, lo que supuso menos esfuerzo y un mayor rendimiento en su trabajo.

Cuando el joven miraba hacia fuera de la casa, a lo lejos, pensaba en cómo podía ser aquella vida sin luz eléctrica, a la que todos estamos acostumbrados y a la que vemos como algo normal e indispensable en nuestras vidas, pensaba en que hasta para poder salir de aquel lugar de noche debido a una emergencia debía ser complicado sin alumbrado público.

El joven pensaba en su actual vida con ordenador, Internet, la televisión, hasta cosas como cargar su teléfono móvil, hacerse un café con la cafetera eléctrica y encender la luz de su habitación, todo se podía hacer gracias a ese gran invento que es la luz eléctrica.

Cuando el joven regresó a su casa se interesó por la historia de la luz eléctrica en España y así se enteró de que Comillas (Cantabria), fue la primera localidad española en disponer de luz eléctrica en sus calles en 1881.

Este año el joven ha vuelto a visitar el pueblo, y por fin disponía de alumbrado público. La diferencia con el año anterior era muy grande, al entrar en el pueblo cuando ya había oscurecido, se podía visualizar mucho mejor la carretera y sus señales de tráfico, lo que le pareció importante, sobre todo por la mayor seguridad al conducir.

La gente del pueblo estaba muy contenta, decían que para ir de noche de una casa a otra veían perfectamente el camino, se sentían más seguros, y que incluso era importante para su trabajo, ya que si oscurecía, el camino de vuelta hacia su casa era mucho más visible.

El joven se sintió muy contento al darse cuenta de la importancia de la luz en nuestras vidas mientras pensaba esto de la luz es un gran invento.

Conclusión: Hay que darse cuenta de lo importante que es la luz eléctrica en nuestra vida, es el medio de energía más utilizado en el mundo, la base del desarrollo industrial y el elemento esencial para el desarrollo tecnológico.


 José Ignacio Rodríguez Rojo
4º A

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